Cada pocos años, grandes momentos deportivos capturan la atención del país, reuniendo a millones de aficionados apasionados en torno a un sentimiento compartido de emoción y orgullo. Este verano, esa energía se ha traducido en un aumento en la actividad del consumidor en todo México.
Las principales zonas metropolitanas de México, incluyendo Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey están experimentando un impulso comercial significativo. A medida que millones de personas sintonizan para ver la acción y las comunidades se reúnen para celebrar, el impacto se extiende mucho más allá de los estadios, creando una oportunidad histórica para los proveedores.
Aproximadamente 6 de cada 10 aficionados reportan sentir un fuerte orgullo nacional al ver los torneos de futbol este verano1. En México, ese orgullo no se detiene con el silbatazo final. Cobra vida en los hogares, reuniones familiares, restaurantes y comunidades de todo el país, mientras los clientes se reúnen para celebrar el deporte que aman.